Ayer vivimos una escena bastante rara. Tuve un día ocupado y cuando pensé que había terminado me metí en el baño, me di una ducha y me puse el pijama pensando que no tendría que volver a salir. Minutos después descubro que me había equivocado... tuve que vestirme, volver a la calle y llegar al departamento prácticamente al mismo tiempo que Patricio mientras intentábamos localizarnos en los celulares. Cuando llegó me besó y me contó un breve resumen de su día, que fue obviamente más agitado que el mío. Se descambió, le mostré un libro que compré, estuvimos un rato charlando en el dormitorio e inevitablemente surgió nuestro tema de la noche anterior. Teniendo en cuenta el mensaje "prepará.. etc" yo no había tenido tiempo de preparar nada. Intenté resistir un poco pero fue en vano. Me puso sobre las rodillas y yo (involuntariamente) no pude dejar de moverme, patear, levantarme. Debo decir que con Patricio no es broma cuando quiere pegar en serio, ni aunque use la mano. Finalment...